CATALOGO DE CURSOS

25 de agosto de 2013

Preguntas y respuestas a las inquietudes de los papás frente al uso que le dan los hijos a las tecnologías.



Video: Foro Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica.España.

Charla "Hacer familia en la era digital".

En este post, trabajaremos las principales ideas que  los apoderados asistentes a la Charla "Ser familia en la era digital" me han enviado en sus trabajos de grupo. 
El caso de esta semana es "La influencia de los medios de comunicación en la familia". Revisaremos los mitos y verdades en torno a esta selección de temas que ustedes han puesto en relevancia.

Mitos y verdades: 
En el trabajo de casos, los grupos expusieron algunas ideas que me pareció necesario analizarlas. Veamos...


 "Los hijos saben más que sus padres en cuanto al uso de tecnologías y eso impide una adecuada fiscalización"
 VERDADERO. Pero los padres tienen criterio ya desarrollado que los hijos aun no tienen, esto es un gran aporte para los hijos, no hay que subestimarlo. De todas formas, el desafío está en conocer las tecnologías que usan nuestros hijos, más que en usarlas.
 "Es imposible prohibir el uso de TICs, porque forman parte de la vida diaria de todos nosotros , aún más de la de nuestros hijos. "
 VERDADERO. Más que prohibir, es posible tomarlas como una herramienta para educar a los hijos. Se pueden convertir en un premio , en ganchos motivacionales u oportunidades para compartir en familia diferentes actividades. SI se pueden restringir dependiendo de las edades
 "Su uso trae consecuencias negativas y positivas hoy y en el futuro."
 VERDADERO. Básicamente,  la cantidad de tiempo de conexión y la calidad de las actividades realizadas es lo que traerá consecuencias
 Lo que se sube a la web queda registrado para siempre. 
 VERDADERO. Además es imposible controlarlo ni hacerle seguimiento. Queda guardado o archivado en servidores de empresas que proveen de servicios de internet.

  • Mitos o verdades a medias...
 Para controlar el uso de internet que tienen los hijos basta con vigilar .
 FALSO . Primero se educa y se debe tener presente que siempre se requiere estar conversando estos temas. Luego, se puede ir vigilando y supervisando con mayor distancia respetando la libertad y privacidad de los hijos en la medida que crecen. Antes de los 12 años, los padres deben estar bastante presentes y supervisar el uso de tecnologías en los niños.
 Puede producir debilitamiento de las relaciones humanas y habilidades sociales, favoreciendo el individualismo.
 FALSO. En general las TICS hoy no favorecen en individualismo ya que su uso mayoritariamente es para comunicarse con otros. En ocasiones, puede evidenciar o agravar problemas de comunicación presencial ya que favorecen la comunicación virtual.
 En general hay consenso en que lo más problemático hoy en día es el uso de los celulares (smartphones) que dan acceso a todo tipo de información sin filtros ni cuidados.
RELATIVAMENTE FALSO, La internet se ha vuelto algo transversal al igual que la TV, el celular es sólo un medio...
El problema de fondo no es de mayor o menor conocimiento tecnológico, sino de conocimiento moral y de una sólida formación ética, pues las tecnologías pasan pero el contenido al que nos exponen permanece. El mismo problema de internet hoy se tenía –de modo análogo– con la televisión.
 FALSO, tan importante como darle un uso ético a las tecnologías, es saber usarlas más allá de lo básico y al menos saber para qué sirven , cual es su alcance, beneficios y riesgos.
 La comunicación a través de las TICS no es efectiva y eso impide una comunicación eficaz. 
FALSO . La comunicación a través de las TICS puede ser muy efectiva si se desea, debe simplemente saber expresarse con claridad y eficacia. Esto depende de las habilidades comunicacionales del usuario.
Las tecnologías tienden a descomponer las relaciones familiares tal como se ve en el video. es complicado educar en este contexto social tan tecnificado.
FALSO. Las TICS pueden aportar muchísimo a la sociedad, familia y a la educación de los hijos. El punto es, que exista normativas claras que provengan desde los padres y sean consensuadas con los hijos y que las determinaciones y límites se tomen antes de traer las tecnologías al hogar. De esta manera , se evitan conflictos importantes.

¿Qué consecuencias actuales y en el futuro puede tener la exposición en Internet?

Básicamente, las consecuencias se van a medir según el tipo de exposición a internet. Esta exposición estará condicionada por tres variables: cantidad de tiempo de conexión, tipo de contacto con terceras personas y calidad de los contenidos consumidos. 
Veamos:

a) Tiempo de conexión debe ser regulado y los momentos de conexión acotados según la realidad de cada familia. La regulación del tiempo debe estar orientada a fomentar el autocontrol en los niños y la autorregulación.
b) El contacto con terceras personas es uno de los canales de riesgo más grandes a los que se exponen los usuarios de internet . Se debe educar en el respeto a la privacidad e intimidad y restringir los contactos virtuales a un pequeño grupo de personas conocidas.  
c) Los contenidos que se encuentran en la web pueden atentar contra el sano desarrollo de las personas . Por ejemplo: violencia explícita, contenidos sexistas u homofóbicos, que promueven abusos, entre otros. Si la información se utiliza para buenos fines no debiese traer consecuencias negativas.
¿Cómo podemos conocer lo que pasa en el mundo virtual de nuestros hijos? 

www.educativo.utalca.cl
Para saber lo que están haciendo los hijos en internet se pueden contratar programas de monitoreo (facealerta o computertime) , buscar información sobre sus hijos en Google y chequear lo que se dice sobre ellos en las redes sociales. Vale mucho la pena preguntarles directamente a los niños, qué han hecho en internet...No es necesario ser usuario activo de todas las herramientas que utilizan los hijos pero si al menos, debe conocerlas y saber de qué tratan.




13 de agosto de 2013

¿Se aprende más con tecnologías ?


Vía Educativa
miércoles, 24 de junio de 2009

Pese a que este post fue escrito hace algunos años, cobra real vigencia volver a leerlo, nos hace pensar en la necesidad de evaluar el uso de tecnologías en el aprendizaje y utilizarlas con objetivos claros.
El texto fue tomado desde el blog contarcontic  el 12 de agosto del 2013.


Más de una vez he oído esta pregunta, lanzada muchas veces como un reto por aquellos que no acaban de ver en las TIC más que una moda pasajera o un juego y para los que la educación tradicional es el único modo correcto de enseñar.

Interrogar sobre algo así es similar a preguntar si con airbag en el coche se llega antes al destino, si una lámpara de bajo consumo alumbra más que una tradicional o si una carta llegará mejor a su destinatario según si usamos papel reciclado o no. Las respuestas a estas preguntas podrán ser sí, no o depende, pero todas tienen algo en común con nuestra pregunta sobre las TIC y es que la formulación es incorrecta y no tienen demasiado sentido, más allá del puramente anecdótico.

Cuando hablamos de “aprender más” o de otras expresiones equivalentes como “obtener mejores resultados” o “reducir el fracaso escolar” en realidad ¿qué estamos diciendo exactamente? Los sistemas actuales de evaluación y comprobación del conocimiento de los alumnos de la educación pre-universitaria están basados casi exclusivamente en la resolución de exámenes, que además, son en su inmensa mayoría de tipo memorístico y algorítmico. Así pues, cuando alguien nos pregunta si con las TIC se aprende más, en realidad la mayoría de las veces se está refiriendo de forma inconsciente a si con las TIC se aprueba más y se obtiene una nota mayor en los exámenes.

Tenemos que tener bien claro que no debemos pensar en el sistema evaluativo imperante a día de hoy sino en el verdadero sentido del aprendizaje, es decir, el entendimiento que nos permite resolver problemas y las necesidades surgidas en el desarrollo de nuestra labor. ¿Cuántos de nosotros aprobaríamos los exámenes de la universidad, de bachillerato o de la ESO, incluso cuando las notas en el momento del examen fuesen realmente brillantes? El hecho de no aprobar ahora estos exámenes ¿condiciona realmente nuestra aptitud para desarrollar el trabajo que cada uno tiene en la actualidad? Aprender las cosas de memoria, incluso comprendiéndolas bien en su momento, no asegura lo más mínimo que pasados 10 años seamos capaces de reproducirlas. Sólo la necesidad y la experiencia nos convierte en auténticos conocedores de la materia. Podemos asegurar, sin riesgo a equivocarnos demasiado, que sólo los profesores de matemáticas y determinados profesionales pueden recordar y aplicar correctamente la lista de funciones y sus derivadas, aún cuando la mayoría de nosotros las estudió en algún momento de su proceso educativo.

Así pues, debemos desviar el centro actual de la enseñanza, donde prima la acumulación de datos, hacia un nuevo centro donde se dé mayor importancia a la obtención, comprensión, interpretación y utilización de los mismos. En cierta ocasión preguntaron a Einstein: ¿Cuál es la velocidad del sonido?; a lo que respondió: No lo sé, procuro no cargar mi memoria con datos que puedo encontrar en cualquier manual, ya que el gran valor de la educación no consiste en atiborrarse de datos, sino en preparar al cerebro a pensar por su propia cuenta y así llegar a conocer algo que no figure en los libros (Wikiquote: Albert Einstein). Es necesario disminuir el volumen de datos que el alumno debe aprender, para poder incrementar su capacidad de obtención autónoma de esos mismos datos, de análisis y resolución de problemas por medio de esta información.

No hace falta decir que hasta hace pocos años la información sólo podía conseguirse del profesor y algunos libros, mientras que hoy en día podemos acceder directamente a expertos y a una inmensa cantidad de información de muchas formas distintas. Todo ello gracias al desarrollo de las telecomunicaciones, muy especialmente a través de Internet. Y no, no es una moda pasajera, es una realidad tan importante como la imprenta, la electricidad o el teléfono. Las telecomunicaciones han cambiado la vida del hombre y no podemos permanecer ajenos en el mundo educativo. Así pues, las Tecnologías de la Información y Comunicación inciden de forma directa en el mundo educativo ya que el conocimiento se crea, se comparte y transmite a través de las TIC. Algo deberá cambiar en la educación si han cambiado también los canales de transmisión de la información.

La incorporación de las TIC a la educación es una absoluta necesidad, no un mero adorno para pasar el rato. Los alumnos vivirán en un mundo donde lo digital será fundamental para la vida diaria y su trabajo requerirá de herramientas digitales, la mayoría todavía por inventar. Una persona corriente deberá ser capaz de crear su curriculum vitae on-line, de ponerse en contacto con los profesionales de su campo y mantener un relación continua con ellos, colaborar con otros de forma remota, publicar información cuando le convenga, obtenerla de las fuentes apropiadas cuando lo necesite (no necesariamente de páginas web) o utilizar las nuevas herramientas que surgirán en el desempeño de su trabajo.
De esta forma las TIC se presentan como las herramientas que el alumno debe conocer para poder aplicarlas posteriormente en su vida diaria y profesional, siendo especialmente importante la capacidad de aprender a utilizar las nuevas herramientas y sistemas que continuamente aparecen para dejar lugar a otras al cabo de un tiempo. Del mismo modo las TIC son el medio a través del cual se debe producir el cambio educativo del que se ha hablando antes.

Desgraciadamente el analfabeto digital no es capaz de apreciar con claridad algunos de estos conceptos y, dado que su vida transcurre al margen de las redes de conocimiento y de personas, piensa que todo sigue igual que hace algunos años, de forma que no ve la importancia de las TIC más allá del procesador de texto, las páginas web, el correo electrónico o el programa de gestión que utiliza en su puesto de trabajo.

Actualmente están empezando a surgir dos tipos de profesionales: los que viven interconectados entre ellos y para los cuales el saber y el conocimiento es un fluir que se comparte y del cual se benefician todos y otro grupo formado por los que viven aislados de las redes de conocimiento y, por lo tanto, limitados al espacio físico y geográfico en el que desarrollan su actividad. Para estos últimos el conocimiento y el saber es algo que se acumula y se almacena, esta actitud viene determinada por la dificultad que tienen para poder obtener dicha información, de forma que dan más importancia al dato en sí que a la utilización del dato de forma productiva.

Así pues, ¿con las TIC se aprende más? Indudablemente, porque son el medio a través del cual el conocimiento se crea, fluye y se obtiene. No es posible el auténtico conocimiento si intentamos prescindir de las TIC. Pero si en realidad lo que nos estábamos preguntando es ¿con las TIC los alumnos aprueban más? La respuesta seguirá siendo, con el sistema actual de evaluación: sí, no o depende.